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Matricería
En Matricería se utilizan con cierta frecuencia los términos "corte y conformado" para referirse de manera genérica a los procesos de transformación de la chapa metálica, aunque tratando el tema con mayor propiedad, es preciso clasificar en diferentes grupos los procedimientos anteriormente citados.
Lección 2. Procedimientos de corte
Habitualmente conocidos como "procesos de matricería plana", los procedimientos de corte más usuales son: el corte (propiamente dicho), el cizallado, el punzonado, el muescado, el recortado, el corte interrumpido o semicorte, el recalcado y el corte fino, conocido también como corte de precisión.
Por cortesía de Die-Tech
El corte consiste en la separación de una porción de material mediante punzón y matriz a lo largo de una línea definida por la geometría de ambos elementos. Se trata de una de las operaciones más comunes en matricería.
El cizallado consiste en la separación de una parte del material según una línea definida por dos cuchillas de formas prismáticas o circulares cuyos planos de corte son tangentes entre sí. Este proceso se aplica en el corte de formatos que más tarde serán sometidos a otras operaciones de conformado, y también en el corte de flejes a partir de planchas o de grandes bobinas de chapa.
El punzonado consiste en el corte total que se realiza en el interior del perímetro de una pieza, mediante punzón y matriz perfectamente afilados.
El muescado se define como un corte realizado en el borde de una pieza previamente matrizada mediante punzón y matriz, con objeto de conseguir una pequeña entalla, muesca o protuberancia. Su finalidad es la de simplificar la geometría de los elementos activos de un utillaje, además de ofrecer variaciones sobre un mismo modelo de pieza o plantilla.
El recortado consiste en la operación de corte del material sobrante que aparece de forma irregular después de someter una chapa a determinados procesos de embutición o estampado. Este proceso también puede realizarse mediante cizalla circular, en el caso que la pieza a recortar sea de revolución.
El corte interrumpido, conocido también como semicorte, consiste en el corte parcial de una chapa mediante punzón y matriz sin que se produzca desprendimiento de material, siempre y cuando dicho corte no se lleve a cabo en la periferia de la pieza (lo que más bien daría lugar al doblado o curvado de una pestaña). Una de las aplicaciones más comunes de este tipo de procesos consiste en la fabricación de rejillas de ventilación.
El recalcado es un proceso de punzonado en el cual no se llega a seccionar totalmente el material, formándose una huella en la chapa en la cara por donde ataca el punzón, y una especie de tetón en su cara opuesta. Dicho tetón se aprovecha para el posicionado de una pieza respecto de otra, o bien, para el soldeo por puntos entre dos chapas sin utilizar material de aportación. En ocasiones los procesos de recalcado también se aplican sobre el perímetro de un agujero punzonado, con lo que se obtiene una especie de chaflán estampado que permite el alojamiento de la cabeza de un tornillo.
El corte fino o corte de precisión consiste en una modalidad de corte utilizada para obtener piezas de gran responsabilidad de trabajo, en especial sobre su pared lateral, tal es el caso de pequeñas piezas de precisión, como engranajes, levas o trinquetes. Según este proceso, en la superficie que determina el espesor de la pieza no se produce desgarro ni rotura alguna al ser seccionado el material. Así, la geometría de su pared se conserva prácticamente inalterada y fiel al contorno de la pieza. La rugosidad de corte obtenida mediante este procedimiento es, en algunos casos, inferior a una micra (μm).